Un título algo largo, podría haber sido uno de esos pequeños posts que meto en la sección de frases. Esas que tanto me gustan, pero hoy quiero algo más.
No sé que más quiero, no sé qué llevo dentro ni qué es lo que quiero sacar.
A veces exploto y a veces me muestro hermética y envasada al vacío.
Hago juicios de valor pero nunca tengo una "primera impresión", doy el tiempo que creo necesario y luego pienso esto y aquello, me gusta pensar cómo es cada persona y a la vez paso de todo y me da igual el mundo, me limito a caminar despacio por la vida sin levantar demasiado revuelo a mi alrededor, y la verdad, creo que eso lo consigo. No soy buena, no soy mala, soy yo todo el tiempo, no digo lo que soy, mis actos hablan por mí cuando es necesario, me reservo para aquel que me quiera conocer sin decir ni una palabra, y me conocen bien aquellos que se han parado a escuchar más allá de mis palabras. Me lío, soy indecisa, dudo, y cuando tomo una decisión es la acertada aunque me equivoque, he aprendido a pedir perdón y ya no me avergüenza, he aprendido que el orgullo es cosa de tontos, pero sigo mostrándome orgullosa, hasta que vuelvo a aprender que el orgullo es cosa de tontos, sé meter la pata y también sé sacarla.
Sé ir de lista, sé ir de tonta y sé ir de mí misma, alguien me dijo una vez que en la vida hay dos posturas (extremas) o eres muy tonto o eres muy listo, si eliges la segunda opción tendrás que hacerlo muy bien pues siempre hay alguien más listo que tú.
No soy guapa, no soy fea, aunque para algunos lo seré, me miro al espejo y me sonrío, a veces me hago muecas y me burlo de mí. No soy niña no soy mujer pero sigo haciendo muecas, sigo riendóme cuando mi hermana me da un empujoncito para tirarme sobre el sofá, y sigo refunfuñando por lo bajini cuando discutimos.
No soy rebelde, no soy sumisa, pero sigo desobedeciendo el sistema establecido por...¿quién? Quisiera ser comunista si no fuera una utopía, republicana si no hubiera visto todas las bodas de nuestra realeza y revolucionaria si aún eso existiera.
No estoy decepcionada con el mundo pero estoy harta del mundo.
Duermo poco y duermo mucho, como...como mucho y sí, cuando empiezo a hablar hablo demasiado.
Y para aquellos pocos que hayan terminado de leer haré una pregunta en "voz alta": no me importa perder, no me importa ganar, me gusta ganar pero suelo perder y aún así quiero seguir jugando. Es una virtud o un defecto?