Se supone que hoy (ya ayer, viernes) debía ser un día tranquilo y divertido, relajado, supongo, llevaba dos días de buen humor, al menos con un humor estable, sin bajones, viendo las cosas desde otra perspectiva, además, había quedado con mis amigas, ¿qué mejor para pasarlo bien y animarse? Pues la verdad, no lo sé, es curioso como un simple sueño te puede arruinar el día, así pues, soñar con ella y con su "actual/posible pareja, rollo, amiga con derecho a o como lo queramos llamar" me puede hacer cambiar tan tremendamente el humor...y aunque me he esforzado por no pensar en ello durante el día, ahora mismo son las 3:52 de la madruga del viernes y sigo con los ojos como platos, tal vez sea el café que tomé antes de volver a casa, pero algo me hace pensar que es algo más, justamente eso que hace que cuando me tumbo en la cama mi corazón cabalgue a mil por hora y no pueda escuchar otra cosa.

Mi idea era escribir un segundo capítulo de esta absurda historia más optimista, me sentía casi bien, quería exaltar la amistad...en fin, espejismos, esto está siendo mucho más duro de superar de lo que yo esperaba de mí, tanta sensibilidad, tanto amor, ¿para qué? ¿por qué? No quisiera hacerme más preguntas, me lo he prometido a mí misma pero a la vez cuando estoy así no puedo dejar de hacerlo. Como casi todo lo que sé, aunque ya mayorcita, lo aprendí con ella, ¿eso me da derecho a sufrir de esta manera, eso me licita a creer que ya nunca volveré a ser feliz? Sinceramente, no lo creo, pero no puedo dejar de pasarlo mal aunque sepa que ella se lo pierde, me pierde a mí, no soy la mejor, pero sé que lo he dado todo por esta/aquella relación, me he partido la cara y he luchado por lo que he querido, he cambiado mi vida, he creído de verdad que esto valía la pena, he disfrutado y he llorado cuando así ha tenido que ser, y sí, ella también lo dio todo por mí cuando hizo falta, siempre  me cuidó y apoyó, pero...no dejo de preguntarme...¿y ahora qué? Por qué no ese último tirón, cuando yo cambio mi vida, tú no eres capaz de luchar por mí? Yo me voy a 2500 Km de mi familia y amigos, y tú? Tú no me debes nada, eso no quiere decir que dentro de mí yo no espere nada, yo no crea que esto era mucho más grande de lo que en realidad es, yo nunca entiendo nada, debo ser un ser muy torpe, o que quiere saber demasiado, yo, yo, yo...

Tal vez no se puede saber todo, tal vez no existan respuestas para todo, o tal vez las cosas sean tan simples que no las quiero ver, probablemente todo está en eso, chica conoce chica, chica se enamora de chica, chica mantiene relación estable con otra chica, chica es feliz con chica y zas...en toda la boca, chica conoce a otra chica y deja a esta chica.

Así resumido es muy fácil de entender, ¿verdad? Quizás yo confío demasiado en esa chica, quizás yo tengo idealizada a esa chica y no la veía capaz de algo así, probablemente me equivoque, al fin y al cabo todos somos humanos, la carne es débil, todos hemos pecado alguna vez, o no.

Lo que en realidad duele es la decepción, cuando tienes a alguien en un pedestal, cuando confías tanto en alguien que serías capaz de poner tu vida en sus manos sin tener miedo a perderla, siempre piensas que será así, incluso cuando tu relación con esa persona se rompa.

 Lo que duele es la traición, es pensar que nunca te hará daño, que jamás te engañará, y que aunque luego te diga la verdad, esa verdad ya haya quedado manchada por la vergüenza.

Lo que duele es no poder borrar esto de tu mente.

Lo que duele es amar tanto que serías capaz de perdonar.

Lo que duele es querer perdonar y no querer, y no poder.

Lo que duele es querer olvidar y cuando crees que olvidas despertar soñando y saber que aún no lo has olvidado.

Lo que duele, es de verdad, querer, quererla demasiado y conformarte con intentar vivir sin ella y encima no guardar rencor.

Lo que duele es no poder enfadarse, pasar página y seguir.