Hace mucho tiempo que no escribo ningún post, algunos ya sabrán que me he trasladado a Madrid, y me he acostumbrado, en parte claro porque nunca dejaré de un lado mi pachorra canaria, a este ritmo de vida frenético, incluso a pegar empujones para entrar y salir del metro. Llevo sólo un mes y medio aquí y ya tengo trabajo, piso… vamos, que me ha salido todo a pedir de boca, aunque empezaron las cosas con una semana de lluvias que no presagiaban nada bueno ha sido todo lo contrario, y después de Semana Santa empecé a hacer entrevistas o a concertarlas porque me cogieron en tres de tres :D y otras tantas que tenía las tuve que anular.
Así que aquí estoy, en una de esas horas muertas, escribiendo entre llamada y llamada y entrada y salida del jefe. Estoy contenta, estoy a gusto, enamorada, la primavera muestra un Madrid aún mejor, y qué mejor que volver con un clásico, el “Frases tontas” con un especial de mi abuela y su “enfermedad” que ella misma define, la llamada “enfermedad del jilorio”, para que no lo entiendan jilorio es hambre, o mejor dicho, cuando sientes que vas a tener hambre, según mi abuela esto le pasa mucho a las niñas de la postguerra.
Así que como tiene esa enfermedad y come tanto por miedo a ese jilorio que le da, ha llegado a hacer afirmaciones realmente contundentes, el marco es una cafetería, ella dice: “he comido tanto que estoy aborreciendo la comida”, acto seguido llega el camarero y ella pide: “Por favor, un Donut y un café” en cuyas palabras se denota que sí, efectivamente está aborreciendo la comida, pero hace enormes esfuerzos para evitarlo. A menudo, también para evitar ese miedo, pide “mi niño, ponme un dulce no muy dulce” o “por favor, un sándwich mixto sin queso”. Incluso esta enfermedad le impide hacer una vida normal, el otro día hablando con mi padre le confesó que ella no va al cine, no porque no le gusten las pelis que ponen, tampoco porque se queda dormida (aunque yo doy fe de ello) sino porque…no puede estar tanto tiempo sin comer. Vamos, que es normal que esté como un tonel, como ella misma se define.
Y colorín colorado las frases tontas de hoy se han acabado…





